Lula Club, la discoteca de igo Onieva en Gran Va: “Puedes encontrarte en la pista a Ernesto de Hannover mezclado con cualquiera”!

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Actualizado

igo Onieva quiere mantener a Lula Club, la discoteca que ha abierto en Gran Va junto a dos socios, al margen de sus asuntos personales. Al escribir su nombre en Google todos los enlaces derivan a su relacin con Tamara Falc, a los rumores acerca de las infidelidades, a las aventuras cotidianas, viajes y eventos, que decoran la vida cuando se alcanza el punto de ebullicin de la popularidad. Onieva, de 32 aos, est en la encrucijada. Tiene que elegir entre ser una celebrity clsica de revista, un emprendedor self made man o un influencer. Es un hombre forrado de anglicismos.

Su agencia de comunicacin manda ubicacin: a las 00.30 en Gran Va, 54.

Lula Club est en la calle que marca el instinto de metrpoli clsica de la ciudad. Es un jueves de abril. En la puerta se acumulan algunos trabajadores. Personas que podramos considerar grupis de la discoteca. Algunos transentes confusos. Las parejas que salen del Rialto pasan por delante sin detenerse. Son las 00.29. Enciendo un cigarro.

Para saber ms

00.46.

Aparece Juan Marrero, el tipo que dirige las operaciones de comunicacin de igo Onieva en la agencia Rplica. Gracias a l, Patricia, Paloma y una influencer que prefiere mantenerse en el anonimato pasan la fila de seguridad, saltan la valla de clientes apostados en el ropero y reciben las pulseras que indican nuestra posicin esta noche: zona VIP sin ser demasiado VIP. El color amarillo nos clasifica como interesantes

00.50.

Pido un whisky con agua. Lo que iba a ser black label se convierte en un white label. No protesto. La copa vale 14 euros. “Eres Santiago?”, me pregunta la influencer annima. El reservado, a la derecha de la pista, est protegido por un hombre simptico, conecta con la barra y unas escaleras dan acceso a la parte de arriba.

00.58.

La influencer que prefiere aparecer slo en su Insta no est bebiendo alcohol. Es alta. Tiene diluido el aroma de la nobleza. Es rubia. “No es plan de estar maana de resaca”. Ms o menos temprano tiene trabajo. Bueno, ella no lo llama as. “Tengo que ocuparme de mi hijo y una sesin de fotos. Debo prepararme bien antes. Elegir la ropa, hablar con la fotgrafa, elegir las fotos. Tengo mucha libertad”, reconoce.

1.04.

igo Onieva est en la discoteca. Viste una camiseta azul marino, vaqueros y unas zapatillas Veja. “Estamos intentando recuperar los jueves en esta zona. La calle est llena”, concede al observar la pista. Se coloca, junto a unos amigos, en una de las mesas que hace de frontera con nuestro reservado. Las botellas llegan sin fuegos artificiales. El grupo, en el que est el periodista y fotgrafo Carlos Puig, conversa al odo. Carlos Puig es uno de los relaciones de Lula.

1.27.

“En realidad no hay zona VIP”, aclara igo Onieva. Debemos esquivar a algunos clientes. La marejadilla de gente llega hasta esta playa. “Nuestras copas son premium. La msica es puro clubbing. No queramos algo parecido a lo que ya hay. Queramos algo moderno, europeo y que atrajera a gente de todos los estilos. Haca falta una discoteca as en Gran Va, que actualizara el night life”. Hace malabares con los anglicismos. “Queramos un ambiente en el que hubiera de todo. Esta es la tercera calle con ms paseantes del mundo. La segunda con ms espectculos. Creo que hemos abierto una discoteca que est a la altura. Gran Va es lo ms parecido a Nueva York de Europa”.

1.32.

igo da un sorbo a su vaso. Carlos Puig es el encargado de atraer al pblico que puede poner en rbita este esquinazo de las madrugadas. “El boca a boca es muy importante”. Puig slo sonre. “Tenemos un pblico internacional. Ese es nuestro gran xito. Y haber conseguido mezclar en la pista a Ernesto de Hannover con cualquiera”.

1.45.

Alba Melendo, estilista y consultora creativa, aparece en el reservado. Es entraable, cercana y de repente somos amigos. Encauza su energa en una conversacin que es un frontn. La pelota de las frases rebota en la msica y hay que devolverla de nuevo: “Periodista? Estudi periodismo en el CEU”. La carrera de periodismo es la abstraccin del oficio que podra practicar cualquiera, por eso hay tantos estudiantes de periodismo desperdigados. Alba Melendo es probablemente el personaje ms interesante del reservado. Ha firmado campaas con todas las negritas del mundo en todas las revistas del mundo. “De vez en cuando vengo a Madrid. No me gusta anunciarlo ni decir que estoy por aqu. Es una ciudad para vivirla. Tengo aqu a mi familia. Llevo ocho aos viviendo en Pars, pas otros ocho en Miln. Echo de menos Espaa. Cuando vengo, quedo con mis amigos de la adolescencia. Adoro a igo”.

2.05.

Desde donde estamos, se diferencian distintas especies. La fauna de la ciudad est representada como en un muestrario darwiniano. Hay consultores. Un par de travestis. Jvenes de gnero diluido. Traperos. Representantes de la cayetana. Bon vivants que mezclan americanas y ropa Dsquare. Un camarero me acerca, ahora s, un black label on the rocks.

2.15.

Onieva recuerda que trabaj en Gunilla. “Ech una mano. Hice un MBA despus de estudiar Ingeniera Tcnica en Diseo Industrial”. Es, en realidad, diseador de coches. “Nuestro empeo es recuperar con Lula el estilo de Studio54”, la mtica discoteca de Manhattan. El plural esconde a los socios. A la noche del jueves slo ha acudido Pablo Marn. “Mattia tiene a su hija mala”, anuncia cuando me lo presenta igo, que vuelve a la mesa.

2.30.

Pablo controla la parte de arriba. Mueve el mentn y un camarero se hace presente. Otra copa viene en camino. Dos jvenes tratan de encontrar la mejor postura para perfeccionar un selfie. En esa posicin, detrs del DJ, los clientes llevan pulseras de rayas blancas y negras. “La operativa, el servicio de los camareros y el trato de los porteros nos diferencia del resto”. Reconozco a Sasha Sobhani, el influencer iran. Est rodeado de mujeres. “No puedo decirte ms nombres”, acaricia Pablo el misterio. Para acceder a esta zona hay clientes que han pagado “hasta 5.000 euros, incluidas las propinas”.

2.40.

De 4 a 6 pinchar un dj invitado. Es Mike. “Soy una rising star“, bromea. “Tengo una trayectoria”. El objetivo es establecer un paso intermedio entre el clubbing de Berlin y el dominio del reguetn en la noche de la ciudad. O al menos es lo que entiendo decir a Pablo. “Uno de nuestros dj es Camilo Franco. No es espaol. La comparacin es internacional. La configuracin con mesas no es habitual en las dems discotecas. Nos queremos posicionar a nivel internacional”.

2.55.

igo Onieva tiene alergia a las preguntas sobre su vida sentimental pero es que el tema de las consideraciones tcnicas, tcticas y de rentabilidad del negocio nocturno me parece agotado. Est harto del juego planteado por los peones de la industria del cotilleo. “Los paparazzis saben antes que mi madre dnde estoy. Son pesadsimos”.

3.00.

Abre su perfil de Instagram. “Lula era la amante de Dal”, va diciendo para explicar la ascendencia del nombre del garito y la iconografa que lo acompaa. Hay un ojo en la entrada con la leyenda Smile. It’s time to dance! En fin. igo Onieva tiene decenas de mensajes sin leer. Literalmente la aplicacin echa humo. “Los titulares son siempre los mismos”, se queja. “En Icon me la jugaron. Mira”, gira medio cuerpo como en el meme de John Travolta, “la discoteca es lo importante”.

3.23.

Decido dar una vuelta por mi cuenta.

Marina y Mara estn en el bao pintndose fotos para el Insta. Primero posa Marina. Despus lo hace Mara. “El ambiente, la gente y la msica son diferentes. Es increble”.

3.45.

Antonio es de La Corua. Est muy tatuado, tiene como cadenas y los ojos pintados. “Me mola el rollo techno house. Llevo en Madrid ya siete aos, bro, cmo pasa el tiempo”.

3.50.

Me topo con la dj Fvcklvl1. Estaba en el backstage de Pedro LaDroga. “En Siroco entrbamos gratis pero hemos venido aqu. Me arrepiento un poco”.

3.58.

Una drag queen surge del humo.

-Mi flow, mis uas, mi todo. Estaba con una mujer que me hizo mucho dao y era as de pequea -pone la mano a la altura de la cintura-.

4.05.

Sergio, Eduardo y Alejandro estn delante del DJ. “Los sbados hay muchos guiris. Lo mejor es que aqu se liga mucho. Droga?”, sonren como si tocaran en el bolsillo la piedra nica. “Estbamos en Barcel. Esta discoteca es mejor”.

4.25.

Claudia dice ser modelo. Tiene un tobillo que podra anillarse con el ndice y el pulgar. “No quiero fotos”. A su lado, parezco de otra especie.

4.35.

Noem es Polica Nacional. Le comento mis recientes coqueteos con las teoras ACAB, le cuento la historia de una multa que me pusieron en Salamanca y saco el tema de las faltas de ortografa en los exmenes de acceso. “Me dais mucha pereza. Siempre vens con lo mismo”, dice la agente muy enfadada, como si estuviera esperando otra proposicin. No habla con esa mezcla de falsa educacin y penosa burocracia memorizada del gremio. Menos mal. “Estoy ms buena que cuando entr al cuerpo. Soy Nacional, qu pasa”.

5.14.

Derramo vodka en la mesa del reservado y el datfono rechaza la American Express. Me voy a casa sin despedirme.

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